¿Cuándo conviene remodelar un local comercial?

¿Cuándo conviene remodelar un local comercial?

El objetivo del local comercial es hacer sentir cómodo al consumidor, que lo invite a quedarse y a hacer efectivamente la compra, todo esto debe responder a una organización tanto del espacio, como de los productos que se ofertan, que hacen que el cliente desee entrar, estar y principalmente volver.

¿Por qué remodelar un local comercial?

Si las ventas no son suficientes y los clientes no están a la tienda, entonces hay que pensar en remodelar el local comercial. Hay varias causas por las que se debe decidir remodelar un local:

  • 1.- Reconocer las nuevas tendencias en el mercado y adaptarse a ellas, el cliente es cada vez es más sofisticado y pide experiencias de compra diferentes, razón por la cual surgen nuevos estilos de cómo deben ser los puntos de venta.
  • 2.- Estimular la venta de productos creando buenas experiencias de compra en los clientes, aplicando el retail-tainment que fusiona el marketing de contenidos y el experience marketing con las nuevas tecnologías para lograr momentos únicos en los puntos de venta entre los clientes y las marcas.
  • 3.- Ampliar los espacios o modificar aspectos para que sean funcionales.
  • 4.- Cambiar la imagen o intentar atraer otro público.

¿Qué se debe lograr cuando se remodela un local comercial?

Cuando se encara una remodelación de un local comercial lo que debe primar es la funcionalidad, identificar la decoración con la imagen de la marca y que el flujo de trabajo sea armonioso con el diseño y la arquitectura del local.

Un local que sea hermoso pero que no sea funcional, no servirá como espacio de trabajo ni atraerá ventas, es decir no sirve a los objetivos comerciales de la empresa.

Cómo debe ser un local comercial

Para poder lograr espacios comerciales atractivos y finalmente lograr el objetivo final – que es provocar el deseo y la compra – se deben tener en cuenta diversos aspectos:

  • Decoración: El local es el espacio físico donde el cliente vivirá la experiencia de compra. Debe sentirlo cercano, propio y acogedor. Eso le provocará confianza y fidelidad hacia la marca y hacia el propio comercio.
  • Proyecto: Lo mejor es que sea un proyecto en conjunto, que abarque la arquitectura, la decoración, la exhibición de productos como desde la etiqueta, bolsas, etc. Desde lo más grande hsta lo más pequeño, todos los elementos deberían responder a una idea.
  • Idea: Una idea fuerte, que sea sostenible en el tiempo, con una consistencia que se vea en cada uno de los elementos que componen el espacio, y hagan que la marca tenga una identidad propia.
  • Diseño: El diseño es un valor agregado que la diferencia de las demás, que suma identidad y aporta un compromiso sobre la marca y el local.
  • Equilibrio: Todos los elementos deben tener equilibrio, como el color, texturas e iluminación, para brindar una sensación armónica y lograr un efecto positivo hacia el cliente.
  • Percepción del color: El estudio del significado del color es imprescindible, para poder lograr un efecto positivo y lograr transmitir la intención dentro y fuera del local.
  • Movimiento: es uno de los elementos compositivos que se utilizan para llamar la atención del cliente, desde la vidriera y el acceso como en el interior del local.

Factores que se deben considerar al remodelar un local comercial

La remodelación de un local comercial va de acuerdo a cada caso, es muy diferente remodelar un local gastronómico o bancario donde hay factores precisos de espacios, instalaciones, seguridad, etc., que un local de ropa, donde en general se cuenta con mayores libertades.

Las franquicias son un caso aparte, ya que cuentan con un manual de marca e identidad visual específico que hay que respetar

En los tiempos actuales en que los clientes cambian sus hábitos de consumo constantemente es importante redecorar, cambiar, sorprender, seducir y conquistar a los clientes, por eso, es recomendable repensar los espacios y mejorar la experiencia de compra cada cierto tiempo.

En ocasiones bastará con una redecoración, o una redistribución de los productos. Obviamente esto resulta mucho menos costoso que refaccionar, pero el fin es diferente.

Si lo que se quiere es agrandar un salón, mejorar el punto de venta o ampliar los probadores, definitivamente habrá que refaccionar. Pero esto debe ser pensado como una inversión, que a la larga mejore los resultados del negocio.