Cómo funciona la economía colaborativa

Cómo funciona la economía colaborativa

La economía colaborativa llego a nuestros días de mano de la era digital. A continuación te contamos cómo son los negocios de economía colaborativa y de qué se trata.

En la evolución que trae la era digital han aparecido nuevos modelos de negocio, por ello en respuesta al cambio de los hábitos de consumo nacen los negocios de economía colaborativa.

¿Qué es la economía colaborativa?

No existe una definición comúnmente aceptada ni pacífica del concepto de consumo o economía colaborativa. Se entiende que se trata de un nuevo modelo económico que se basa en el intercambio entre particulares de bienes y servicios que permanecían ociosos o infrautilizados a cambio de una compensación pactada entre las partes.

La economía colaborativa simplemente se resume como: lo que es mío es tuyo, a cambio de una pequeña contra-prestación, se basa en transacciones que se realizan con o sin ánimo de lucro entre particulares a través de plataformas, las cuales pueden ser digitales o no digitales.

En la actualidad las personas se dieron cuenta del potencial que tienen los recursos que no son utilizados; por ejemplo en España existen 29 millones de coches, de los cuales 5 millones apenas salen del garaje. Adicionalmente, se calculan unos 100 millones de asientos de coche vacíos al día. Esto da cabida a la siguiente cuestión:

¿Estamos siendo eficientes en la asignación de los recursos existentes y en el respeto al medio ambiente?

Los millones de usuarios que participan en la economía colaborativa creen que no, por lo cual a raíz de esta respuesta nace este nuevo y disruptivo modelo económico que amenaza con cambiar la forma de ver la economía,  y que tiene como  premisa la compartición entre iguales de bienes infrautilizados o la prestación de servicios de pequeño valor económico, apoyándose para ello en Internet y las nuevas tecnologías.

Beneficios de la economía colaborativa

Blablacar

En vista de los beneficios que ha traído ésta tendencia del consumo colaborativo a los usuarios, también los inversores gustan de abrazar sus bondades. Tenemos el caso de Blablacar, quien tuvo ganancias en el 2012 de 100 millones de dólares en su última ronda de inversión.

Blablacar es un servicio de transporte de viajeros en coches compartidos. A través de Blablacar, un conductor ofrece las plazas que tiene libres para viajar de una ciudad a otra a un precio muy atractivo. La idea inicial era la de cubrir los costes del viaje para el conductor, de forma que no hubiera lucro susceptible de ser gravado por impuestos.

Pone en contacto conductores con viajeros que quieren hacer el mismo trayecto. Provee un servicio 100% digital, ya que no tiene flota propia, ni seguros, ni instalaciones públicas de ningún tipo.

Hoy en día, BlaBlaCar y otros servicios similares, se han convertido en una herramienta de uso cotidiano para muchos españoles, concertar trayectos compartidos para ahorrarse un buen dinero en gasolina, el coste del billete del tren o el autobús y tener compañía, porque no todo el mundo disfruta conduciendo solo.

El futuro de la economía colaborativa

¿Qué-es-la-economía-colaborativa

La era de la economía colaborativa supone un cambio cultural en el que pasamos básicamente de una economía de propiedad y de tenencia a una economía de acceso. Ya no compramos ese bien que apenas vamos a utilizar sino que accedemos a él pagando a uno de nuestros pares una pequeña cantidad cuando realmente lo necesitamos.

En éstos nuevos negocios de economía colaborativa la reputación del prestador del servicio es muy importante. De hecho es la base de las personas para saber si podemos obtener un mejor servicio o no.

Por ejemplo, si nos vamos a montar en un coche con otro usuario, vamos a saber, sobre la base de las opiniones de los demás, si ese conductor es puntual, si es responsable, si sobrepasa los límites de velocidad o no lo hace, es decir, la reputación es el valor más tomado en cuenta.

Campo de actividad de la economía colaborativa

El consumo colaborativo no se limita a un solo campo de actividad, puede abarcar cualquier área donde pueda existir un intercambio de bienes o servicios entre particulares.

Desde compartir el sofá de nuestra casa con un desconocido que nos ha contactado a través de la plataforma Couchsurfing, la cual cuenta a fecha de hoy con más de 7 millones de usuarios registrados en 100.000 ciudades en todo el mundo, o sumarse a esos más de 2 millones de usuarios que anualmente comparten gastos en Europa a través de BlaBlaCar o Amovens