El futuro de la televisión y de los contenidos audiovisuales

El futuro de la televisión y de los contenidos audiovisuales

Desde la llegada de la web 2.0., la televisión está viendo cómo los cambios de hábitos de los usuarios están influyendo en su propio realidad. Los consumidores están cambiando su forma de consumir contenidos audiovisuales y su forma de entender la publicidad. Incluso las formas de interactuar con los contenidos están encontrando nuevas perspectivas.

El potencial de lo nuevos soportes está ofreciendo nuevas oportunidades para los consumidores. Esto está provocando que también los anunciantes demandan nuevos formatos, para que la televisión se parezca cada vez más a Internet, el medio que triunfa. Una televisión que se acerque más a las necesidades del consumidor, más a su estilo de entender la comunicación, que aproveche los nuevos soportes: por ahí parece ir el futuro de este medio.

Internet ha hecho que todo sea más sencillo

Gracias a Internet los consumidores pueden elegir. Pueden elegir entre una amplia variedad de programas, el horario de visionado, incluso el idioma. Pero también pueden elegir ver lo que no pueden ver de manera formal -más bien tendríamos que decir legal-. Pueden elegir consumir contenidos de pago sin pagar, y también pueden elegir seguir procedimientos “legales” y saltarse la publicidad.

Estas son algunas de las cuestiones que están haciendo que la televisión pierda audiencia, lo que se traduce en pérdida de beneficios. Sin embargo, los consumidores siguen consiguiendo lo que quieren. El gran reto de la televisión es darle lo que quieren sin olvidar las demandas de los anunciantes.

Nuevos formatos para nuevas generaciones

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Pero esto no acaba aquí. Los millennials y la nueva generación Z están empezando a buscar otro tipo de contenidos basado en los nuevos soportes que se acercan más a su forma de entender la comunicación. Así, los contenidos creados para Internet, como los canales de YouTube o las webseries, se están haciendo un hueco importante en el mercado. Estos nuevos formatos atraen cada vez a más consumidores, generando unas ganancias importantes, restando tiempo y beneficios a las televisiones.

Pero estas nuevas generaciones no son las únicas que están abandonando los formatos tradicionales de consumo de contenidos. Según indica un estudio realizado por Forrester publicado a principios de 2015, cada vez son menos las personas que no ven la televisión. El estudio, realizado en EE.UU, reveló un dato importante: menos de la mitad de los encuestados había visto la televisión en el mes anterior, un mes normal, a la realización de la encuesta.

¿Serán los contenidos digitales el futuro de la comunicación?

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El mercado de los contenidos digitales está evolucionando a pasos agigantados. Surgen nuevas plataformas de contenidos audiovisuales, las que estaban evolucionan, las más grandes absorben a las más pequeñas, y surgen nuevas propuestas de consumo on demand que están cambiando la forma de ver la televisión.

La llegada de nuevos soportes, como televisores inteligentes conectadas a Internet que cada vez se parecen más a un PC, hacen que las televisiones tengan replantearse su oferta de contenidos y el modo en el que los ofrecen.

Enrique Lozano, Director del Máster de Distribución Audiovisual de la ECAM, hablando  sobre los elementos que marcan el futuro de los contenidos audiovisuales, explica que “la economía colaborativa, los nuevos canales TDT, la experiencia multipantalla, el branded content y los costes marginales cercanos a cero, están transformando la industria abriendo infinitas posibilidades para el espectador”. Según Lozano, “este sector demanda profesionales cualificados que sean capaces de crear nuevos modelos de negocio y estrategias de distribución ganadoras”.

Los problemas de adaptación a un nuevo modelo de mercado

Entre los problemas a los que se enfrenta el mercado europeo de distribución de contenidos es la poca visibilidad de su producción. Aunque el volumen de producción es alto, lo cierto es que solo un tercio de los contenidos llegan al consumidor. A esto hay que sumarle el problema de adaptación al nuevo modelo de mercado.

Mientras que en EE.UU. la televisión de pago está en pleno momento de crisis debido a que muchos usuarios están pensando en darse de baja de sus suscripciones, en Europa este tipo de televisión tiene cierta importancia.

Según datos de un informe de PwC, la mayor firma de servicios profesionales del mundo, los ingresos de la televisión de pago en España se situarán por encima de los 179.000 millones de euros en 2018, una cifra más elevada que los 150.628 de 2013.

Además de la televisión de pago, se prevé que también crezca en España el mercado del vídeo bajo demanda y otros formatos similares, especialmente con la entrada en el juego de Netflix, y los movimientos que otras plataformas están dando para mejorar su oferta (como la fusión de Movistar TV y Canal+).

Los anunciantes también demandan cosas diferentes

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El futuro de los contenidos no pasa solo por un cambio de formato, los hábitos de los consumidores o por la evolución de los soportes. Las demandas de los anunciantes también influirán en el modo en que la televisión adapte su forma de ofrecer contenidos. Prueba de ello es la forma en la que han cambiando los mensajes publicitarios o la manera de presentarlos.

Los anunciantes cuentan con nuevos datos gracias a Internet, lo que les permite segmentar mejor sus campañas y ofrecer contenidos más acordes a sus audiencias. Incluso los anunciantes piden que las televisiones se parezcan más a Internet, e intentan ofrecer soluciones creativas y novedosas.

Una de las demandas de los anunciantes es que las televisiones sean más dinámicas, que ofrezcan posibilidades de respuesta rápida para poder adecuar sus campañas para lograr que sean más eficientes.

Los anunciantes demandan también cada vez más la publicidad programática. Tal y como explican desde IAB Spain.net. este tipo de publicidad se basa un sistema de compra de impresiones de publicidad de manera automatizada basada en los algoritmos de las plataformas DSP (Demand Side Platform), que permite acceder de forma simultánea y en tiempo real a inventarios globales con cientos de miles opciones publicitarias por segundo que se ajustan a lo que esté buscando cada anunciante.