Cómo internet ha modificado nuestra manera de procesar información

Cómo internet ha modificado nuestra manera de procesar información

Según muchos estudios, internet ha modificado nuestra manera de procesar información de forma contundente. ¿Cómo ha podido pasar tal hecho sin que prácticamente nos demos cuenta? Veámoslo a continuación.

Internet y el uso de la memoria

Los seres humanos usamos dos tipos de memoria:

  • Por un lado tendríamos la memoria inmediata o a corto plazo. En este caso entran aquellas cosas que deseamos recordar durante un lapso de tiempo breve por un hecho en particular o para una necesidad singular. Pasado el momento necesario, olvidamos la información.Un ejemplo de memoria a corto plazo podría ser el estudio de un examen. Aprendes una serie de materias para la realización de la prueba que una vez has superado olvidas en su mayoría.
  • En otro orden estaría la memoria a largo plazo. En este caso, hablamos de aquella información que sí deseamos mantener en nuestro cerebro durante mucho tiempo. En algunos momentos, nos referimos a hechos que nos acompañarán toda la vida.En este caso podrían entrar ejemplos como una frase de un libro que nos gusta especialmente, por hablar de algo que muchos de nosotros memorizamos para siempre.

¿Cómo actúa internet sobre la memoria?

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Según los estudios realizados hasta la fecha, internet ha jugado un papel primordial en el refuerzo de la memoria a corto plazo, mientras que en el largo plazo, cada vez nos preocupamos menos de recordar la información. ¿A qué se debe este hecho? Veamos algunos motivos:

  • Internet, la enciclopedia que todo lo sabe: A día de hoy, cada vez que deseamos conocer una información, ¿dónde acudimos? Como es lógico, internet es una fuente de información inagotable que se usa para obtener aquello que que queremos saber.Así pues, se escuchan a menudo expresiones como “búscalo en Google”, “pregúntale a San Google” o “míralo en internet”.

    Además, en el momento actual, con los smartphones y dispositivos móviles al alcance de todo tipo de bolsillos y economías, con un simple gesto podemos acceder a internet y obtener la información necesaria para después olvidarla.

  • Listas de deseos: Otra poderosa herramienta con la que contamos gracias a internet son las listas de deseos.A día de hoy no hace falta memorizar todo aquello que encontramos y nos resulta atrayente. Con añadirlo a una lista de deseos lo tendremos siempre a mano cada vez que lo necesitemos.

    En general, las grandes empresas ya se dieron cuenta de este hecho y añadieron este tipo de herramientas. Grandes webs como Ebay, Amazon e incluso Google aportan a los perfiles de usuarios estas listas para que el cliente pueda tener localizable el producto o información.

    Como es lógico, gracias a estas listas de deseos, nuestra necesidad de forzar la memoria a largo plazo es mucho menor.

  • Impactos diarios: Otro de los motivos que han hecho que internet cambie la manera de procesar información son los impactos diarios a los que somos sometidos.En total, se calcula que a diario, un usuario medio de internet se ve sometido a miles de impactos publicitarios de todo tipo y condición. Como es lógico, este hecho hace que el consumidor se vuelva más exigente, acudiendo únicamente a aquello que le interesa y dejando por el camino cuanto no le resulta atrayente.

Así pues, es evidente que el proceso de información está variando enormemente con la interacción con internet. Ahora, estando sometidos a una cantidad ingente de conocimientos, y sabiendo que todo está disponible cuando lo necesitemos, no hace ninguna falta el uso de la memoria a largo plazo.

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El hecho de saber que siempre que deseemos consultar una información en particular, podemos hacerlo a través de un buscador de webs como Google, nos simplifica la vida, pero también perjudica a la memoria a largo plazo, que al no verse necesitada, queda en un segundo plano.

Con el uso de internet, hemos entrado en una era del consumo rápido de la información. Recibimos aquello que nos interesa, lo procesamos en breve espacio de tiempo y en pocos minutos, horas o días, lo acabamos olvidando, aunque sabemos que estará disponible en todo momento.

El propio Isaac Asimov vaticinaba hace más de tres décadas que llegaría el momento en que nuestros libros, profesores y educadores estarían en casa a través de las computadoras. Un maestro sería una especie de mentor particular muy especializado. Parece que el rey de la ciencia ficción y las leyes de la robótica dio en el clavo plenamente.