Los espectadores creen que hay una excesiva publicidad en la televisión

Los espectadores creen que hay una excesiva publicidad en la televisión

Los espectadores se quejan cada día más por la excesiva publicidad en la televisión actual. Esto está actuando de forma negativa en las audiencias que, hastiadas, buscan otras formas de consumir y que perjudica seriamente a la viabilidad de las cadenas actuales.

Métodos alternativos ante la excesiva publicidad en la televisión

Finalmente, ante la excesiva publicidad en la televisión, los espectadores buscan métodos alternativos para consumir sus programas preferidos sin sufrir el perjucio que las constantes interrupciones les supone.

Zapping

Zapping

Unos de los métodos más usados por los espectadores para paliar el exceso de publicidad en televisión es el consabido zapping. Esto significa que ante los interminables bloques de anuncios que algunas cadenas emiten, la audiencia cambia de canal mientras no vuelve la emisión del programa deseado.

  • El zapping tiene puntos realmente negativos para la publicidad. Uno es evidente. El anuncio en cuestión no está llegando a la audiencia.
  • El segundo punto negativo es que si un espectador encuentra otro programa atrayente en un canal diferente, puede quedarse viéndolo en perjuicio del original.

Streaming

Muchos espectadores, en especial los más jóvenes, están buscando vías alternativas para consumir televisión ante los excesos publicitarios. Uno de ellos es el streaming.

Como es obvio, con la televisión a la carta resulta mucho más cómodo ver un programa cuando quieras y sin interrupciones.

La parte negativa del streaming es que el programa de televisión en cuestión no tiene interrupciones publicitarias, por lo que los ingresos no llegan a la cadena.

Por otra parte, las televisiones suelen emitir publicidad antes de comenzar la emisión en streaming, similar a la práctica de YouTube. Sin embargo, no es lo mismo poder insertar un solo anuncio que constantes bloques, como sucede en la televisión tradicional.

Labores

Mujer viendo TV

Puede sonar raro o peregrino, pero ya hay estudios que muestran que millones de espectadores aprovechan las pausas publicitarias para realizar labores en el hogar. Bien sea ir al baño, recoger la mesa después de una comida o aprovechar para acostar a los niños. Como es obvio, ante esta práctica, la mayor parte de los mensajes no están llegando a la audiencia.

Desconexión mental

Por último, hay un último punto perjudicial por la excesiva publicidad en la televisión. Y es que ante los abundantes mensajes en bloque que aparecen, el cerebro humano acaba desconectando, por lo que se pierde la función principal del anuncio.

Es evidente que ante el bombardeo de consejos publicitarios, nuestro cerebro no es capaz de procesar tanta información que en general, le parece tediosa en innecesaria. Esto significa que sólo los anuncios que realmente llamen la atención y sobresalgan pueden cumplir su objetivo.

No obstante, cabe resaltar que no es nada fácil sobresalir en el saturado mercado televisivo actual. Así pues, gran parte del objetivo del anuncio se pierde en el camino. Hace falta un número ingente de impactos para lograr hacer mella en el cerebro de la audiencia, con el consabido gasto que ello conlleva.

Financiación publicitaria de las televisiones

El problema que encontramos con la televisión actual es que su único medio de financiación y obtención de beneficios es la publicidad, por lo que se ven obligados a emitir interminables bloques de anuncios que perjudican seriamente la experiencia del espectador.

De esta forma, es sencillo que los espectadores se sientan perjudicados, se quejen en redes sociales y los medios a su alcance e incluso provoquen que las autoridades investiguen y comiencen a legislar, lo que acaba perjudicando a los medios televisivos.

Normalmente, las cadenas de televisión se ven obligadas a pagar cuantiosas multas por el exceso de publicidad dadas las quejas de los consumidores y las comisiones de investigación gubernamentales.

Y la parte negativa de este asunto es que no tiene fácil solución la excesiva publicidad en la televisión actual que consumimos:

  • Por un lado están las cadenas, que necesitan de la publicidad para poder financiarse y pagar una programación que llegue a un público que cada día exige más.
  • Por otro, la audiencia no mejora su percepción de las cadenas de televisión. A pesar de consumir los programas, la imagen que tienen no es buena. Es más, el usuario más joven cada día consume menos en formato clásico, decantándose por el streaming claramente.

Así las cosas, el consumo televisivo tradicional aún es alto, pero nadie puede prever hacia dónde girarán las tendencias futuras.